Todos saben que el día de cosecha de otoño marca el comienzo del final de año en el calendario élfico, y antes que el invierno llegue la gente se arremolina en los mercados y puntos de comercio más transitados de la ciudad para hacer trueques y armarse de variedad de provisiones para el invierno; porque claro, si te dedicas a exclusivamente a cultivar calabacinos de corneta dulces, pasaras todo el invierno comiendo eso, en fin como sea. El otro día fui al mercado de elfos a comprar pan de queso, encontré a un vago encapuchado y me ofreció un dragón calvo albino en miniatura y un huevo por 2 tostones de plata. y, ¡ joder era una ganga por un dragón y un huevo! me gaste todo el dinero que tenia reservado para dulces, pero, ¡tenia un dragón y era hermoso!.
Al día siguiente el dichoso dragón resulto ser una lagartija barba blanca afeitada, si, de esas que les crece pelo plateado por todo el cuerpo y parecen barbas andantes de viejos sabios, y pensé en el huevo y si tras una pulidita con un trapo viejo resulto ser un huevo pintado.
Al menos desayune huevos revueltos mientras cepillaba a una lagartija, que al final termino huyendo de casa, prometo ponerme a estudiar mas sobre dragones para que no me vuelvan a estafar, y si llego a encontrar a ese vago... ¡le voy a reventar mi violín en la cabeza!
las barbas son lo mejor del mundo xD
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